Año I, No. 1 * FEBRERO-ABRIL 2008

Entrevista al violoncellista Gabriel Cabezas


Por Carlos Alberto Castro S.

carlos.castro.s@laretreta.net

Con zozobra de poder lograr la entrevista o no, La Retreta asistió al primer concierto de la temporada oficial 2008 de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica. Habría sido difícil perdonarse el faltar a ese concierto, pues el sólo hecho de ver el debut internacional con orquesta sinfónica de esta joven estrella del violoncello —quien su fama lo antecedía por un recital que diera el año pasado en el Teatro Eugene O’Neill— ya valía el boleto. Maestría y seguridad en la digitación; gran precisión y flexibilidad rítmicas; fraseo expresivo, sobrio y enérgico; soltura en el manejo de su resonante instrumento; afinación consistente; un sensible y refinado oído musical; y un talento como pocos es posible ver: son sólo algunas de las cualidades artísticas de Gabriel Cabezas, joven maestro del cello. Basta con escucharlo para saber que lo que escribimos no son palabras vacías. (Por cierto, La Retreta recomienda altamente visitar su página web, donde se pueden encontrar impresionantes grabaciones y vídeos.) Llegado el intermedio del concierto, justo después de haber sido ovacionado el joven Cabezas gracias a su interpretación del Concierto para violoncello y orquesta en Si menor, Op. 104 de Antonín Dvořák (para muchos, el concierto por excelencia para el instrumento) por la nutrida cantidad de gente que llegó al Teatro Nacional, bajamos de la galería central al vestíbulo. Incrédulos, sin expectativas, con la única esperanza de encontrar algún conocido en la Orquesta que nos diera la oportunidad de entrar a los camerinos para conseguir la entrevista. Cuando llegamos a la antesala del Teatro, nos sorprendió encontrarlo mezclado entre un grupo de entusiastas que lo saludaban y felicitaban efusivamente. Claro, si estaba entre “los suyos”. Aún con la emoción corriendo por sus venas y alegando que, a pesar de que habla español, estaba demasiado agitado como para hilvanar frases tranquilamente en nuestro idioma, tuvo la amabilidad de concedernos en exclusiva esta breve pero sustanciosa entrevista. Poseedor de gran carisma, simpatía y humildad —propia de un muchacho común de su edad, tal vez aún sin dimensionar hasta dónde puede llevarlo su talento—, intérprete de un extenso repertorio, habiente de varios premios importantes en Estados Unidos (últimamente fue el segundo lugar en las audiciones de la Young Concert Artists de Nueva York y, más recientemente, ganó el primer premio en la prestigiosa competencia 2008 Chicago Symphony Orchestra Youth Auditions, gracias a lo cual tocará como solista con esa afamada orquesta), lo entrevistamos aún en medio de saludos y felicitaciones.

 

¿Qué tipo de emociones lo embarga esta noche? ¿Fue especial de alguna manera?

Por esta noche, por lo menos, estuve, primero, emocionado; luego, nervioso y después, cansado, que es como me siento en este momento. (Se ríe) Pero estoy contento en la forma en que salió el concierto, lo disfruté mucho; fue un buen concierto, estoy satisfecho.

 

¿Qué piensa de la posibilidad de llegar a ser el primer virtuoso del violoncello en Costa Rica, incluso en Centroamérica?

Esa es una pregunta muy interesante, nunca me la habían hecho antes y no había pensado en ello. Yo sólo intento dar siempre lo mejor de mí cada vez que toco; tomar siempre un concierto a la vez, aspirar a cosas mayores, nunca dejar de tocar. Mantenerme tocando y tocando.

 

Háblenos un poco del tipo de preparación que usted sigue, ya sea diaria, semanal o mensualmente. ¿Cuál es la rutina que sigue?

Yo tengo clases de instrumento con mi profesor todas las semanas, por una hora o dos. Y practico todos los días, alrededor de tres horas, cuando no tengo mucha tarea. (Se ríe) Con la orquesta, cuando ensayas, inusualmente acá en Costa Rica tienes una semana de ensayo; pero normalmente, se le dan dos o tres pasadas con la sinfónica y luego viene la presentación.

 

¿Qué clase de retos o proyectos tiene para este año o los próximos cercanos?

Hablamos con un cuarteto de una universidad costarricense, para tal vez hacer algunos conciertos en el futuro cercano para cuando vuelva por acá. Este año, tengo un compromiso para un recital completo en la ciudad de Seattle, creo que en el mes de julio. En octubre, voy a tocar en Illinois, mi estado natal en Estados Unidos, el concierto de Elgar con alguna orquesta del sur del estado.

Haga click aquí para visitar la página web de Gabriel Cabezas.

(Fotografías: Carlos A. Castro)