Año I, No. 2 * MAYO-JUNIO 2008

ESTILOS DE APRENDIZAJE Y EDUCACIÓN INSTRUMENTAL

Por GUILLERMO ROSABAL COTO *

El presente artículo pretende estimular en ejecutantes y docentes (1) la reflexión en torno al potencial impacto de atender a los estilos de aprendizaje en la ejecución y educación musical instrumental. El artículo también sugiere estrategias generales para la mediación docente, en relación con tres estilos de aprendizaje específicos

¿Por qué hablar de estilos de aprendizaje?

En las últimas décadas, las ciencias médicas y las ciencias sociales han aportado novedosos y reveladores argumentos que contribuyen a explicar la diversidad de maneras como el agente humano se involucra y relaciona con la música.

Paralelamente, se han formulado diversas posturas acerca de cómo las personas aprehenden el mundo y procesan el conocimiento, las cuales se han concretado en teorías de modos o estilos de aprendizaje. Los modos de aprendizaje se refieren a la manera cómo la información es extraída del entorno durante el aprendizaje, para ayudar a la percepción, organización, y procesamiento de la misma (Mishra, 2007).

Aunque existen varias maneras de definir el constructo “estilo de aprendizaje”, la postura más popularmente aceptada enfatiza la percepción sensorial auditiva, visual, y kinestésica o táctil, propuesta por Walter Barbe y Raymond S. Swassing, en 1979. (2)  Según Barbe y Swassing, una persona, a quien denominaremos “aprendiz”, extrae la información de su entorno de una manera más eficiente, por medio de uno de tres canales sensoriales: auditivo, visual, o kinestético/táctil. En términos generales, mientras el aprendiz auditivo se favorece escuchando instrucciones verbales así como de ejemplos orales presentados por alguien más, el visual absorbe información viendo, leyendo, y observando las demostraciones de otros. Por su parte, el aprendiz kinestésico o táctil desarrolla el conocimiento tocando, moviéndose, y actuando físicamente sobre materiales y su entorno (Shehan Campbell).

Mientras que algunos individuos pueden mostrar una preferencia por algún estilo específico, otros pueden alternar entre varias modalidades o incluso no demostrar un estilo predominante (Barbe, Swassing, & Milone, 1979, citados en Mishra, 2007). En este sentido, debe tenerse en cuenta que la organización de la información durante el aprendizaje es a menudo inconsciente y se desarrolla sin necesariamente saber que se recurre a un estilo. Sin embargo, esto puede ser concienciado por medio del entrenamiento (Mishra, 2007).

La ejecución musical y educación musical instrumental no permanecen indiferentes a la preferencia por un modo u otro de aprendizaje. A menudo ejecutantes y docentes deben plantearse fórmulas o acciones que les permitan maximizar su potencial para tener éxito en el estudio e interpretación musical, especialmente cuando las maneras de abordar una ejecución musical han sido heredadas por colegas o maestros de manera automática, o simplemente no han sido sometidas a ninguna reflexión previa sobre su pertinencia y utilidad en relación con las características de nosotros mismos y nuestros estudiantes, como aprendices.

En vista de lo anterior, a continuación se le sugerirán al lector implicaciones importantes de los estilos de aprendizaje en la ejecución musical y educación musical instrumental.

 
Un instrumento para explorar estilos de aprendizaje

Aunque existen numerosas pruebas de diagnóstico disponibles de estilos de aprendizaje (3), no todas son de entera utilidad cuando tratamos con las destrezas y habilidades inherentes a la ejecución y educación musical. Por ello, el autor proporciona a los lectores un TEST que ha utilizado en su propia experiencia docente con músicos y educadores musicales, con resultados altamente positivos. Este test no debe ser considerado como el único o el mejor, pero es, sin embargo, muy significativo para el propósito que nos ocupa.  (Nota: se recomienda examinar o realizar el test antes de continuar con esta lectura.)

Con respecto al test anterior, se debe asumir que éste constituye únicamente un insumo que proporciona información que aunque es útil, es limitada y relativa. No podemos comprender en su totalidad los procesos de aprendizaje de uno mismo o de un estudiante por medio de una prueba tan sencilla. Por ejemplo, este test no pesa el contexto ni la personalidad del individuo, y otros factores no menos importantes en los procesos de aprendizaje. Sin embargo, es posible obtener indicadores significativos para emprender acciones específicas beneficiosas al practicar o estudiar un instrumento o impartir una lección de ejecución instrumental.

La información obtenida corresponde a un momento específico de la vida productiva y relacional de una persona. Recordemos que aunque el ser humano, en general, está considerablemente determinado por su herencia genética, es un ser que posee la capacidad de transformarse y adaptarse a su entorno. Por lo tanto, en opinión de este autor, un test de este tipo debe ser visto como una “tomografía” de cómo una persona, en un momento y contexto específico, utiliza sus sentidos en conocer, relacionarse, y adaptarse. Por lo tanto, no parece aquí tener sentido utilizar el resultado de un test de estilos de aprendizaje como un dato definitivo, inmutable o trazado en piedra, o una condición que permanece en la persona invariablemente. De hecho, es común que algunas personas obtengan resultados diferentes al realizar el mismo test en etapas diferentes y distanciadas de su vida productiva. También es posible combinar diferentes instrumentos de diagnóstico para obtener un conocimiento más amplio.

 

Características generales de los tres aprendices en relación con la educación musical

A continuación se ofrece una caracterización general de cada tipo de aprendiz presentado en el test anterior, con especial atención a comportamientos en la práctica instrumental y lección de ejecución. Debe advertirse que no todos los rasgos deben ser predominantes en alguien que privilegia un estilo de aprendizaje específico. También, debe tenerse en cuenta que cada persona posee uno o más estilos de aprendizaje en algún grado; el ser predominantemente de un tipo no excluye los otros tipos. Por esta razón, los estilos de aprendizaje existen en un continuo, aún cuando frecuente e imprecisamente puedan ser descritos como opuestos. Por otra parte, ser predominantemente de un tipo no implica que se sea mejor o más que otra persona; simplemente se es diferente. Además, es posible en muchos casos, con trabajo sistemático, desarrollar estilos de aprendizaje que en algún momento no hayan sido predominantes.

Aprendiz auditivo. Esta persona aprende preferentemente escuchando el material educativo; recuerda mejor lo que escucha que lo que lee. Piensa y recuerda de manera secuencial y ordenada, por lo que prefiere los contenidos orales, los cuales asimila mejor cuando puede explicárselos a otra persona. (4) Es común encontrar más aprendices auditivos entre los     doce y catorce años. Éstos agradecen cuando sus maestros les permiten conversar sobre lo que sucede en sus vidas. De hecho, es el aprendiz más hablador de los tres tipos. Para la ejecución y educación musical, es de especial interés que el aprendiz  auditivo:

Aprendiz visual.  Aprende predominantemente por medio del contacto visual con el material educativo, por ello recuerda mejor lo que ha leído que lo que ha escuchado. Este aprendiz piensa en términos de imágenes. Quien aprende de esta forma es capaz de traer a la mente mucha información a la vez, por ello tiene más facilidad para absorber grandes cantidades de información con rapidez. La costumbre de visualizar le ayuda a establecer relaciones entre distintas ideas y conceptos, por lo cual puede desarrollar una mayor capacidad de abstracción. (6) En cuanto a la lección de ejecución, el aprendiz visual:

Aprendiz kinestésico y táctil. Este aprendiz puede recordar mejor lo que hace, en lugar de lo que ve o escucha; aprende más exitosamente al interactuar físicamente con el material educativo. Necesita asociar los contenidos con movimientos o sensaciones corporales. (7) A menudo, este aprendiz:

Recomendaciones generales para la ejecución y educación musical instrumental

Las siguientes son acciones -ciertamente no las únicas- que pueden guiar a atender exitosamente y potenciar estilos de aprendizaje propios o de estudiantes.            

Aprendiz auditivo

Aprendiz visual

Aprendiz kinestésico y táctil

 Como recomendaciones finales, este autor secunda la exhortación de la educadora musical Patricia Shehan Campbell (2005) de la Universidad de Washington, en el sentido de que es ideal que en la educación musical se aborde los tres estilos de aprendizaje en las lecciones, en miras a un desarrollo más integral de las potencialidades del individuo. También sugiere que el maestro utilice lenguaje que estimule los estilos predominantes en sus estudiantes, que en algunos casos, puede ser metafórico. Por ejemplo, dirigir la atención del kinestésico indicándole: “Trata de darte cuenta cómo sientes esto.” Para un aprendiz auditivo: “Resuena o canta más”.  Y para un visual: “Imagínate un paisaje que suene como este texto musical.”
 

Reflexión final

Atender los estilos de aprendizaje de uno mismo, y más importante, de nuestros estudiantes, implica, por un lado, que adoptamos una actitud respetuosa y de aceptación de la diversidad de formas que las personas tienen para aprehender el mundo, desenvolverse en él, y relacionarse con otros. Por otra parte, constituye una decisión que abre ilimitadas posibilidades para el desarrollo exitoso y gozoso del estudio y la ejecución instrumental de uno mismo y de quienes confían en nosotros como mentores o educadores musicales.

_________________________________________________________________________

NOTAS

1. El autor adopta el género masculino en la redacción del presente artículo, con el fin de no incurrir en disrupción de género gramatical por la equidad de género.

2. Debido a lo específico de su objetivo, el presente artículo no abordará otras posturas relacionadas y relevantes, como por ejemplo, Ia Teoría de las Inteligencias Múltiples, desarrollada por Howard Gardner.

3. Domingo J. Gallego Gil discute a profundidad diversos abordamientos del diagnóstico de estilos de aprendizaje, en su artículo Diagnosticar los Estilos de Aprendizaje.

4. El aprendiz auditivo responde con éxito al estilo de enseñanza más frecuente en el sistema escolar, ya que se adapta con facilidad al formato de la clase expositiva.

5. Ser aprendiz auditivo es una gran ventaja para la dirección de orquesta. Como dato interesante, Scriabin y Messiaen eran fuertes aprendices auditivos.

6. Einstein decía que concebía el mundo en imágenes visuales antes de formular sus ideas en palabras.

7. Por esta razón se considera que el aprendiz kinestésico posee la manera menos eficiente para almacenar información de carácter académico.

8. Es frecuente que en los sistemas educativos en nuestro contexto, los cuales tienden a favorecer al aprendizaje visual y auditivo, el aprendizaje de los kinestésicos pueda transcurrir más lentamente. Como dato interesante, el célebre pianista Horowitz, quien evocaba en el piano sonoridades y colores gracias a la agudeza kinetésica en su técnica.

___________________________________________________________________________

REFERENCIAS

Barbe, W.Y & Swassing, R.H. Teaching through Modality Strengths: Concepts and Practices. [Enseñando por medio de Fortalezas de Modalidades: Conceptos y Prácticas]. Ohio: Zaner-Bloser Inc., 1979.

Carbo, M. Research in Learning Style and Reading: Implications  for Instruction. [Investigación en Estilos de Aprendizaje y Lectura: Implicaciones para la Instrucción]. Theory Into Practice, 23 (1), 1984, 78-81.

Gallego Gil, D.J. Diagnosticar los Estilos de Aprendizaje. Chile: Universidad de Concepción. Disponible en internet.

Mishra, J. Correlating Musical Memorization Styles and Perceptual Learning Modalities. [Correlacionando los Estilos de Memorización Musical y Modalidades de Aprendizaje Perceptual]. Visions of Research in Music Education, 9-10. (2007).

Shehan-Campbell, P. & Scott-Kassner, C. Music in Childhood. [Música en la Infancia]. New York: Schirmer Books, 2005.

___________________________________________________________________________

* GUILLERMO ROSABAL es profesor de la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica y cuenta con una Maestría en Educación Musical con énfasis en Educación Coral obtenida en Brandon University, Canadá.